Foro literario: ingrese con precaución, el Administrador no sabe leer




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 Asunto: Felisberto Hernandez (nadie encendía las lámparas)
NotaPosteado: Lun Nov 30, 2009 8:22 pm 

Posts: 214

Que escriban, hay demasiados, entre los que me incluyo. Que se tomen la literatura con honestidad no hay tantos. Felisberto es un pianista uruguayo, un escritor honesto que recomiendo a todo el mundo que no lo haya leído hasta hoy. En mi viejo foro, aquel del que vengo, me enseñaron muchas cosas, entre ellas, a amar a Felisberto. Maestro de escritores tan importantes como Julio Cortazar o García Márquez.
Pero qué mejor que leer algún cuento suyo. Espero que os guste.


http://www.ciudadseva.com/textos/cuento ... adieen.htm


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 Asunto: Re: Felisberto Hernandez (nadie encendía las lámparas)
NotaPosteado: Dom Ene 03, 2010 7:41 pm 
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Posts: 6135

No tengo perdón :club: . Debería estar leyendo hasta la saturación a Felisberto. Y tendré que hacerlo.

Impresionante.

:hi:

:hi:

:hi:


Detalles anecdóticos, personajes sueltos que van y vienen, historias dispersas y pensamientos al azar. Al diablo con quienes creen que un cuento debe aferrarse a un eje definido y ser una cronología precisa de hechos encadenados, todos los cuales deben remitir a lo mismo (salvo aquellos que se pretenda distraigan al lector mientras el autor hace sus trucos de mago).

No, no se necesita. Este cuento es una muestra de ello.

Claro, lo que sí se necesita es maestría para lograr que hechos dispersos y azarosos estén, en definitiva, enlazados entre sí por vínculos tan fuertes que uno ni siquiera se da cuenta de que están mientras lee.

Y uno se enamora de la estatua y las palomas, de la anciana de mirada ahumada, de la sobrina que habla de árboles detrás de su cabellera desparramada. Se enamora de todos ellos, antes de darse cuenta de que Filiberto los ha creado como parte de una obra donde el protagonista es simplemente un descubridor de la realidad que subyace debajo de la realidad que observa. Y así, a saltos entre gallinas y políticos que farfullan, uno asiste al encuentro del narrador y la muchacha, sin que se tenga, de ese encuentro, nada más que miradas, charlas insustanciales y ese fantástico gesto de ella, en la última línea del cuento.

Pero esta aparente acumulación de personajes y hechos sin aparente ilación tiene dos costados fascinantes. Uno de ellos es que es verosímil: exactamente así suceden las cosas en una reunión. El otro… ¡ah, cómo quisiera saber de música! Creo que solo así podría interpretarlo correctamente. Es… Hay como motivos, los que le dan unidad a una pieza musical, esos motivos que están en el fondo, que aparecen cada tanto, retomándose entre sí y creando la filigrana sobre la cual discurre la música. La inconexión es ilusoria. El sol que ingresa al inicio por la ventana es el que luego ilumina las flores en la habitación vecina, que es la habitación donde ellos más tarde irán a hablar; la ventana es la misma a la cual él desvía la mirada para observar la estatua y no observarla a ella, y la estatua entra en diálogo con las palomas y es la misma que después parecería echarse absurdamente a perseguirlas en la mente del narrador, desesperado por el esfuerzo del político en contar su cuento, que viene después de que él mismo leyó el suyo, que habla de una mujer que…

Y todo es así. Cada detalle —aparentemente casual— se hila finamente con otros, aparece en el primer párrafo, desaparece y reaparece en el tercero. Como esos motivos que sostienen una pieza musical.

Casi todo el cuento parece ser ambiente. !Pero no lo es! Describir sí funciona: hay que saber hacerlo, nada más.

El inicio:
«Hace mucho tiempo leía yo un cuento en una sala antigua. Al principio entraba por una de las persianas un poco de sol. Después se iba echando lentamente encima de algunas personas hasta alcanzar una mesa que tenía retratos de muertos queridos».

«Hace mucho tiempo leía yo un cuento en una sala antigua».
Demos vuelta la frase: «Yo leía hace mucho tiempo un cuento en una sala antigua». Horrible, pierde todo su encanto. Probé todas las combinaciones que se me ocurrieron: todas malas. Ninguna otra produce ese impacto que se siente al leer la original: él leía (un cuento) hace tiempo ya, pero no en cualquier lugar, sino en una sala antigua. ¿Y qué quiere decir eso? ¿Por qué es importante que leyera en una sala antigua? Pensé que él estaba leyendo un libro, para sí mismo. Recién al llegar a la tercera línea comprendí que no estaba solo; y recién una oración más adelante comprendí que estaba leyendo en voz alta delante de una concurrencia. En un lugar que no era el suyo: un lugar donde las fotos de los muertos están a la vista. Una casa de otros. Antigua. Como las ancianas.
El sol es lo que le da unidad a estas líneas: siguiendo el camino del sol que ingresa vemos que en la sala antigua hay otras personas, y también que hay fotos de muertos sobre una mesa.

De la misma forma, el cabello le da unidad a muchas líneas. Pero está bien hecho, ¡caramba! Nada de aburridas enumeraciones sobre qué clase de pelo tiene este o aquel. Mmm… no, justamente, escapa de las enumeraciones… No hay enumeraciones, no hay listas, zigzagea continuamente, y entonces cada referencia que hace al cabello aparece como nueva, como fresca.

Y, también, hay una cualidad de inocencia barriendo todo el cuento, de inocencia en el sentido de humanidad real. Me explico: el sarcasmo, el cinismo que barre mucha de nuestra literatura no representa la realidad de muchísimas personas o de muchísimas circunstancias. La gente, en su vida cotidiana, no es cínica. Simplemente, es. Como en:
«Tal vez ella viera a través de los párpados; o pensara que en aquel silencio yo no estuviera haciendo nada bueno, porque bajó mucho la cabeza y escondió la cara».
¡Es tan simple, tan natural, tan cotidiano, eso de “quizás pensó que yo no estuviera haciendo nada bueno”!


No podría citar todas las líneas que me gustaron (debería copiar casi íntegro el texto), así que me quedo solo con una más:
«Era una cara quieta que todavía seguiría recordando por algún tiempo un mismo pasado».
¿Cómo era eso de que no hay que cambiar de tiempo verbal en…? Vamos, sí, claro que se puede… si es que se hace como se debe.
Esta línea es increíble: en pocas palabras describe al personaje con una eficiencia que uno (pobre aprendiz) no lograría con un párrafo de media página.




Estuve fisgoneando en la Red, y llegué a:
http://www.felisberto.org.uy/el_pianist ... html#_edn4

Extraigo dos citas de allí:

«Su escritura, después de revisiones y correcciones exhaustivas era deliberadamente sencilla. Así lo muestran sus manuscritos. En carta a su amiga Paulina Medeiros, nos revela:
…yo tengo como un proceso de amistad con las palabras: primero me hago amigo directo de ellas; y después me quedo muy contento cuando se me aparecen juntas, dos que nunca habían estado juntas, que habían simpatizado o se habían atraído en algún lugar de mi alma no vigilado por mí. (…)
Pero hay palabras que nunca podrán ser amigas mías: las que no me parecen naturales o las que no entran en el misterio de la simpatía
».

Y:
«No sé si lo que he escrito es la actitud de un filósofo valiéndose de medios artísticos para dar su conocimiento, o es la de un artista que toma para su arte temas filosóficos. Creo que mi especialidad está en escribir lo que no sé, pues no creo que solamente se debe escribir lo que se sabe. Y desconfío de los que en estas cuestiones pretenden saber mucho, claro y seguro. (…) me seduce cierto desorden que encuentro en la realidad y en los aspectos de su misterio. Y aquí se encuentran mi filosofía y mi arte».

Pepe, gracias por traer a Filiberto aquí :clapping:


Esther
PD: repite, claro que sí, jajajaja… Y queda bien, digo, para mí. Salvo en un caso, que me molestó, la verdad me molestó:
con que la estatua tenía que representar / De pronto me encontré con que había vuelto a
Jajaja… ¡se lo hubiera observado, aquí en el Foro!

______________________________________
Esther (antes Esthercita)
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 Asunto: Re: Felisberto Hernandez (nadie encendía las lámparas)
NotaPosteado: Mar Ene 05, 2010 12:45 pm 

Posts: 214

http://www.ciudadseva.com/textos/cuento ... ndz/fh.htm

Si os gustó "Nadie encendía las lámpara", os gustará llegar aquí. Recomiendo "La casa inundada", y "El cocodrilo". Pero cualquiera podría servir para enamorarse de Felisberto.


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 Asunto: Re: Felisberto Hernandez (nadie encendía las lámparas)
NotaPosteado: Vie Ene 08, 2010 8:40 pm 
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Posts: 6135

!Gracias!

Estaba (estoy) intentando conseguir las obras completas de Filisberto. Prefiero leer en papel, sí, pero es buena cosa tener textos digitalizados.

Será dentro de algún tiempo, ahora estoy enfrascada en literatura bastante diferente, pero ya llegaré! :alegre

______________________________________
Esther (antes Esthercita)
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